Una adopción temprana: la embriodonación

A veces, cuando por la razón que sea, las puertas hacía la posibilidad de ser padres parecen cerrase, queda todavía un resquicio: la adopción temprana (la embriodonación)

En los programas de FIV/ICSI, se crioconservan embriones en un 30% de los ciclos realizados con óvulos propios, y en los ciclos con ovocitos donados en casi un 80%. Si tenemos en cuenta que normalmente el proyecto reproductivo de las parejas es de uno o dos hijos, son muchos los embriones congelados cuyo destino queda por determinar. Desde el comienzo de las técnicas de reproducción asistida (TRAs) hasta ahora, son muchos los embriones almacenados cuyo destino, en ocasiones, ha sido bastante controvertido.

¿A quién le puede interesar la adopción de embriones?

Los casos más frecuentes en los que se recurre a la adopción temprana son:

  • Parejas con problemas de fertilidad en ambos miembros
  • Parejas con problemas de fertilidad en uno de sus miembros y que deciden tener un hijo con una relación genética igualitaria (sin relación genética con el futuro hijo).
  • Mujeres solas o con pareja femenina, en edad reproductiva que desean tener un hijo
  • Fracaso en tratamientos previos de FIV con embriones propios
  • Fallo de implantación
  • Aborto de repetición
  • Enfermedades genéticas
  • Parejas o mujeres en listas de espera de adopción tradicional.

¿Qué dice la ley al respecto?

La ley española de reproducción asistida (RA) permite cuatro destinos posibles como salida a los embriones crioconservados, entre ellos contempla el que sean donados a otras parejas.

Para que los embriones puedan ser “donados”, se deben cumplir varios requisitos legales recogidos en la citada ley de RA, como ser un acto anónimo y altruista,  se debe dar información y firmar el consentimiento informado, tanto por la parte donadora como la parte receptora, tiempo y custodia de almacenamiento de los embriones crioconservados, etc. Otros requisitos para que los embriones puedan ser dados en adopción son que la edad de la mujer de la que proceden lo óvulos sea <35 años y el varón no tenga >50 años; la serología de la pareja donante ha de ser negativa; tener recogidos grupos sanguíneos, Rh y características físicas. La obligación del equipo biomédico es la de buscar embriones compatibles con la pareja, respecto a su grupo sanguíneo y Rh. Así como, en la medida de lo posible, en sus rasgos fenotípicos (físicos).

¿Qué hacer ante la opción de la adopción temprana?

En esta, como en otras situaciones de la vida, lo importante es tener la mente abierta a todas las posibilidades que aparecen. Por lo tanto, respirar, reflexionar y hacer un listado de aspectos favorables y desfavorables nos puede ayudar a abordar el tema con mayor claridad.

Aspectos favorables de la adopción temprana:

  • No hay listas de espera. Normalmente, una vez hechas las pruebas pertinentes y comprobado la existencia de embriones para la adopción disponible, el proceso puede iniciarse en 3-4 semanas
  • Es un proceso sencillo que no conlleva intervención quirúrgica (punción folicular)
  • La medicación es fácil de administrar, generalmente son parches, píldoras vaginales u orales. No provocan generalmente ningún efecto secundario ni producen las molestias de una hiperestimulación ovárica.
  • Coste: Es considerablemente inferior a la realización de una FIV. El precio suele oscilar de forma orientativa, entre 1.600€-3.200€, ya que existen muchas clínicas y el precio puede variar ostensiblemente entre ellas.
  • Tiene más ventajas frente a la adopción tradicional ya que el coste emocional y económico, así como el tiempo de espera en este tipo de adopción es muy duro.
    • Le da un destino legítimo a los embriones “sobrantes” y permite disfrutar de la oportunidad de vivir desde el primer momento el embarazo.
    • No es necesario hacer trámites oficiales de adopción, únicamente tras ser informado, firmar el consentimiento informado de este proceso en cuestión.
    • Por otro lado, la adopción temprana es un acto íntimo mientras que la adopción tradicional es un acto público y puede que los futuros padres adoptivos quieran mantenerlo en la más estricta intimidad.

Aspectos desfavorables de la adopción temprana:

  • Los embriones donados no tienen la misma carga genética que la pareja /mujer sola adoptante. Esto es un punto importante a valorar y tener en cuenta, aunque el deseo de formar una familia sea mayor que el hecho de renunciar a la propia carga genética. No obstante, puede que existan reticencias morales, éticas o religiosas a considerar y para ello nada mejor que la asistencia psicológica antes de dar el paso.
  • Los embriones donados son los “sobrantes” de ciclos de parejas que han recurrido a las TRAs, han pasado por el proceso de crio- y des-crioconservación, por tanto pueden tener una menor tasa de gestación. Aunque también es cierto que se donan embriones de ciclos de donación de óvulos y/o semen, obteniéndose en estos casos mejores tasas de gestación.
  • La tasa de supervivencia de los embriones descrioconservados va a variar dependiendo de la metodología con la que han sido congelados, en rampa lenta o vitrificación. Con ambos métodos se obtienen embarazos, pero ciertamente los embriones vitrificados tienen una mayor tasa de supervivencia y gestación.
  • El porcentaje de parto por transferencia de embriones donados global es de 24,2% según el Registro SEF 2013. Un porcentaje nada depreciable y a tener en cuenta.
  • Que en un futuro se encuentren los hermanos, podría ser una posibilidad, para ello generalmente los centros han diseñado un sistema para la asignación de los embriones de manera que no se encuentren en la misma comunidad autónoma o país.

 Ahora sólo queda, si te estas planteando una adopción temprana, que toméis/ tomes una decisión. Si decides dar el paso, infórmate bien de todos los aspectos y busca un centro de confianza. ¡Ánimo! Con un poco de suerte en menos de un año vuestro/tu sueño podría verse cumplido.

Victoria

¿Cómo influye la obesidad en la fertilidad?

La obesidad es un problema de salud cada vez más generalizado en las sociedades de consumo, debido en gran medida, a hábitos no saludables. A esto hay que sumarle que la genética y la bioquímica van muchas veces en contra de las personas obesas, por lo cual es necesario estudiar cada caso en particular. También se ha comprobado que la obesidad está en razón inversa al nivel de actividad física y educación, y directamente relacionada con los antecedentes familiares. Asimismo, son determinantes del peso corporal los factores socio-económicos y conductuales.

La importancia que tiene controlar la obesidad es fundamental por su repercusión sobre la salud, ya que está relacionada directamente con muchas enfermedades como diabetes, hipertensión, dislipemia y enfermedades cardiovasculares. Además, tiene un impacto significativo sobre la vida reproductiva.

Obesidad y fertilidad-victoria-in-vitro Material gráfico: Photo credit: Roy Cheung Photography via Visualhunt / CC BY-NC

¿Qué se entiende por sobrepeso?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el sobrepeso cuando el índice masa corporal (IMC) está entre 25 a 29,9, y la obesidad cuando el IMC es de 30 o más. El IMC se calcula dividiendo el peso en kilos por la altura en metros al cuadrado.

Por ejemplo, una mujer que pesa 74 kilos y mide 1,67 metros tendrá un índice de 26,6, el cual se considera sobrepeso. A continuación puedes ver en la tabla los diferentes grados de obesidad que existen.

Tabla obesidad grados-victoria-in-vitro

En el caso de querer ser madre es muy importante controlar tu IMC. Lo ideal para una mujer que quiere ser mamá es tener un 25 más o menos. En situaciones en el que IMC es de 35, se habla que hay un 26% menos de probabilidades de tener un embarazo espontáneo que una mujer que tenga un peso normal o sobrepeso sin llegar a obesidad. Así pues, en el caso de una mujer con un IMC de 40 o más, la situación se complica ya que tiene un 43% menos de probabilidades de obtener un embarazo.

Obesidad y reproducción

Durante un tiempo han habido opiniones contradictorias sobre el efecto del IMC en el resultado de las técnicas de reproducción asistida (TRAs). El papel de la obesidad en reproducción es más complejo de lo que se cree, en parte porque no se acaba de comprender la influencia de la obesidad en mujeres que ovulan normalmente. Se ha apuntado que la leptina, una hormona que regula el apetito y el gasto energético, podría interferir en la fertilidad, ya que parece influir en el proceso de la producción de esteroides por los ovarios. Las mujeres obesas suelen tener disfunciones ovulatorias, menarquia (primera regla) precoz, menopausia anticipada, muchas de ellas sufren el síndrome de ovario poliquístico (SOP) y en los casos que tienen ciclos regulares, su reserva ovárica puede estar disminuida. Por último, en caso de embarazo presentan un mayor riesgo de abortos y alta prevalencia de complicaciones obstétricas.

En los casos en que se recurre a las TRAs,  éstas pueden ser menos eficaces en pacientes con obesidad. Así bien, las mujeres con este trastorno sometidas a tratamiento de infertilidad necesitan mayores cantidades de hormonas para inducir sus ciclos que las mujeres con peso normal o sobrepeso. La Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (2014) informa que el 12% de todos los casos de infertilidad son debidos a que la mujer tiene el peso demasiado bajo o demasiado alto.

Sin embargo, el efecto de la pérdida de peso en mujeres con sobrepeso y obesas sometidas a TRAs, y sus resultados de embarazo posterior, tras la revisión sistemática de trabajos publicados, revelan resultados muy positivo. Las pacientes que perdieron peso tras cambios de dieta y estilo de vida, dietas muy bajo consumo de energía, intervenciones médicas no quirúrgicas y cirugía bariátrica, obtuvieron una mayor tasa de embarazo a término. Además se consiguió la regularización del ciclo y con ello restaurar el patrón menstrual, una disminución en las tasas de cancelación, un aumento en el número de embriones disponibles para la transferencia, una reducción en el número de ciclos necesarios para lograr el embarazo y registraron una disminución en las tasas de aborto espontáneo, e incluso se registraron concepciones naturales.

En cuanto a la fertilidad masculina, se sospecha que pueda existir una relación entre el sobrepeso/obesidad con la infertilidad masculina. Sin embargo no hay consenso en cuanto a la importancia de dicha relación y los mecanismos implicados.

Seguir una dieta equilibrada y practicar ejercicio de forma regular puede ser suficiente para llevar una vida más saludable, tener el peso corporal adecuado e incluso, en aquellos casos que se hubiese perdido, recuperar la fertilidad. Es necesario cuidarnos por nosotros mismos, a veces es difícil, pero en el caso de estar buscando descendencia es una gran motivación. Siempre de la mano de buenos especialistas que nos indiquen que es lo más adecuado para nosotros. Ellos podrán valorar todos los factores que intervienen como la edad materna, el grado de obesidad, la reserva ovárica y otros posibles problemas asociados.

Como conclusión a lo expuesto, una firme determinación a cuidarnos, nuestra salud está en juego, mantener hábitos saludables es imprescindible. Si te encuentras bien tu aptitud se verá reforzada y estarás ganado recursos en tu camino hacia la fertilidad.

Victoria

Bienvenidos a mi blog

Bienvenidos a todos a mi nueva aventura: victoria in vitro. Es la primera vez que me sumerjo en el mundo de la blogesfera de lleno y lo hago con mucha ilusión. He querido cambiar de escenario y pasar del laboratorio al entorno 2.0 con el fin de poder ofreceros todos mis conocimientos sobre el mundo de la reproducción asistida, pues 30 años como embrióloga clínica dan para mucho!!

En victoria in vitro encontraréis un espacio donde informaros sobre todo lo que rodea la reproducción asistida desde un punto de vista optimista y positivo. El camino hacia la maternidad, en ocasiones, puede ser largo de recorrer. Pero tranquil@, no te preocupes!! Mi objetivo es ayudarte a través de información de calidad, consejos útiles y grandes dosis de buen rollo.

¿Qué te parece? ¿Comenzamos?

Victoria